Mostrando entradas con la etiqueta Siglo XVI. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Siglo XVI. Mostrar todas las entradas

domingo, 9 de octubre de 2011

Juan Maldonado


Juan Maldonado (Bonilla de Huete, Cuenca, 1485 - 1554), al que no hay que confundir con el jesuita algo posterior Juan de Maldonado, fue un humanista e historiador del Renacimiento y uno de los principales introductores de las ideas de Erasmo de Rotterdam en España.

Se crió en Burgos, siendo «diestro en lanzar el dardo y veloz en la carrera». En Salamanca, de donde eran sus antepasados, cursó tres años de Derecho Canónico y Civil, pero en 1505 lo dejó para seguir su verdadera vocación, que eran las Humanidades. Por entonces Salamanca era el centro de estudios más libre y avanzado de Europa, porque se explicaba en ella a un Copérnico prohibido en París y Oxford y se debatían allí las bases de la futura economía internacional, del Derecho de Gentes y la licitud de la conquista de América y la manera de llevarla a cabo. Tras estudiar Artes y Derecho y ser discípulo de Antonio de Nebrija, experimentó la influencia de los humanistas Christophe de Longueil, de quien fue amigo, y Lucio Flaminio Sículo, quien lo convenció para que se transformarse en profesor de lenguas clásicas. Más tarde (1510) se trasladó a Burgos, se ordenó sacerdote y de allí pasó por diez años a Frechilla (Palencia), donde obtuvo una capellanía. Protegido siempre por el corregidor Diego de Osorio, volvió a Burgos, a la capellanía de la iglesia de la Visitación (en cuyo suelo se puso un epitafio a su muerte) y ocupó cargos como el de examinador de sacerdotes en la curia burgalesa y preceptor de un sobrino del obispo; en 1532 ocupó una cátedra de Gramática y pasó así a cobrar del erario público. Después es cuando lo nombraron vicario general de su diócesis.


En Burgos entró en contacto con el Erasmismo a través de Diego del Castillo, pues, como relata el propio Juan Maldonado, ya hacia 1526 circulaban en Burgos los Colloquia de Erasmo en español y, pocos años después, se había generalizado en España la lectura del resto de sus obras gracias al poderoso grupo de presión erasmista de la Corte integrado por otros conquenses como los hermanos Juan y Alfonso de Valdés. El mismo Maldonado se carteó con Erasmo. Habiéndose ganado la protección de Diego Osorio, de quien después hablaremos, hacia 1532 lo nombraron preceptor de doña Mencía de Mendoza, una noble por la que sintió un gran afecto y que compartió con Maldonado la afición a las lenguas clásicas y las ideas erasmistas, hasta el punto de que esta dama fue mecenas de otro erasmista, el valenciano Luis Vives. No se ha investigado hasta qué punto pudo afectarle la caída del poder del grupo erasmista hacia el final de su vida.

OBRAS

Maldonado escribió siempre en latín géneros propios del Humanismo de su tiempo, como la Comoedia Hispaniola, rerpesentada para Leonor cuando era reina de Portugal. En los diálogos de esta obra teatral utilizó con acierto registros coloquiales en el lenguaje utilizado por los personajes.

El Pastor bonus (El buen pastor, c. 1529) contiene una aguda crítica del propósito de lucro y la búsqueda de placeres mundanos de los eclesiásticos, aspectos que —según muestra esta obra— prevalecían sobre lo que debiera ser la principal preocupación del buen pastor o sacerdote, el cuidado de su grey, en lo que se muestra un buen seguidor de Erasmo.

En su Paraenesis ad politiores litteras adversus grammaticorum vulgum (Exhortación a las buenas letras contra la turba de los gramáticos, 1529), conocido como Paraenesis ad litteras, expresa su preocupación por una buena enseñanza del latín clásico e insta a la modernización del estudio de esta lengua, pues consideraba la filología como la clave necesaria para tener acceso a cualquier rama del saber humano, también en la línea erasmiana, repitiendo el tópico del canon de gramáticos nefastos que le había transmitido Nebrija.

Eremitae (Los eremitas) es descrito por el propio Maldonado como un «opúsculo verdaderamente muy útil para el ejercicio de la lengua latina y lleno de toda clase de enseñanza». En esta obra, que pese a su apariencia de diálogo ciceroniano alberga una índole descaradamente teatral (es muy cómico el pasaje en que se refiere como Álvaro, enamorado, es cubierto de pies a cabeza de inmundicias por un ¡agua va! cuando hace la ronda nocturna a su novia) alternan diálogos y monólogos bajo el tópico horaciano del beatus ille, entre dos importantes soliloquios: el del ermitaño protagonista Alfonso, que abre la obra, y el de Álvaro, eremita poco acostumbrado a fatigas, que la cierra. Muchos de sus monólogos toman contenido autobiográfico y otros personajes disertan sobre temas variopintos, aunque siempre predomina el tópico rechazo de la ciudad y la alabanza del campo. 
    Entre otras razones, el contenido picaresco y los matices autobiográficos llevaron a Colahan y Rodríguez (1995) a postular a Juan Maldonado como autor del Lazarillo de Tormes, si bien los indicios modernos se inclinan a otorgar ya con mucha probabilidad esta obra a  Diego Hurtado de Mendoza.

También en latín escribió una crónica acerca de la Guerra de las Comunidades (1520-1521) titulada De motu Hispaniae. La obra se completó poco después de los hechos, en 1524, y se halla sembrada de reminiscencias de Cicerón y Salustio; se echa de ver que contó con la protección de al menos dos mecenas, Pedro de Cartagena y Diego Osorio, que aparecen muy alabados en la obra, en especial este último, del que se subraya la lealtad al monarca frente a la postura comunera de su medio hermano, el obispo de Zamora Antonio de Acuña. Por su concepto de la historia pertenece por completo al Renacimiento, no ya por su carácter humanístico y su laicismo, sino porque carece del característico providencialismo de la historiografía castellana. Convencido del valor de la retórica en la vida pública, intercala discursos en su historia como hacen los historiadores clásicos grecolatinos. La obra conoció una traducción al castellano muy posterior por parte del sacerdote y bibliotecario de El Escorial José Quevedo (quien incorporó además algunas notas y una introducción), El Movimiento de España, ó sea, Historia de la Revolución conocida con el nombre de las Comunidades de Castilla (Madrid: Imprenta de D. E. Aguado, 1840), que puede leerse aquí. Una reimpresión de esta traducción con el título de La revolución comunera fue hecha por Valentina Fernández Vargas, para Ediciones del Centro (1975). También es accesible una edición moderna en el Centro de Estudios Constitucionales de Madrid al cuidado de María Ángeles Durán Ramas (1991) bajo el título Levantamiento de España.

Cabe señalar también un curioso escrito que contiene una de las primeras ficciones de un viaje a la Luna, el Somnium (escrito en 1532, cuando se veía el cometa Halley, aunque publicado en sus Quaedam opuscula de 1541, cien años antes que el Somnium de Kepler y muchos más que el de Atanasius Kirchner), por poner en correlato con otros viajes similares de otros escritores manchegos posteriores del XVIII, como el Viaje estático al mundo planetario de Lorenzo Hervás y Panduro (conquense, como él) y, en especial, Antonio Marqués y Espejo y su Viaje de un filósofo a Selenópolis. En efecto, como en la obra de Marqués, se trata de una utopía, aunque no ilustrada y burguesa como la del de Gárgoles, sino humanística y erasmiana, inspirada en el tópico del Somnium scipionis de Cicerón al final de su RepúblicaNarra el clérigo volador cómo en la noche del 14 al 15 de octubre de 1532, tras medianoche, se dispuso a esperar la salida del cometa en la torre de las murallas de Burgos junto a la ceca y se quedó dormido; en sueños recibe la visita de la prócer burgalesa Dª. María de Rojas, hija de su mecenas Diego de Osorio, fallecida recientemente, quien le hace contemplar otras ciudades y países.



—Puesto que te gusta remontar a menudo el vuelo de tu mente a lo más sublime, velando por rastrear las estrellas y las órbitas celestes, me vas a acompañar para que puedas entender a fondo cómo vuestras mentes, nubladas por la ignorancia, yerran en el mismo grado en que están dejadas a la podredumbre de la carne.


Más adelante añade:


—Pero ahora dejemos el globo terráqueo. Levanta hacia arriba tu mente y tus ojos.


Y sigue la narración:


Miré hacia la Luna y quedé asombrado de su tamaño. Estábamos en aquella región del espacio que hay entre la Tierra y la Luna. Su tamaño era aparentemente igual al de la Tierra, la cual, en aquellos lugares en que los mares la cubren, comenzaba ahora a brillar por el oriente con los reflejos del Sol. De la misma forma que la Luna se mostraba menguada y con cuernos, así el océano que rodea las tierras lucía también un poco arqueado y formando cuernos.


La narración es realista en todos los detalles y presenta el viaje como factible. Según la teoría aristotélica sobre los sueños, que algo influyó también en San Juan de la Cruz y se enseñaba en Salamanca, un cierto tipo de sueños responde a las preocupaciones que uno tiene y a lo que se piensa cuando se empieza uno a dormir. Cuando María y Juan llegan al satélite, ella le dice:


—¿No te acuerdas de esas manchas que a vosotros os parecen la nariz y los ojos de la Luna? [...] Pues bien, la nariz y los ojos corresponden a regiones habitables. Lo que brilla alrededor es un mar de aguas que, al reflejar la luz del Sol, ilumina vuestras noches. Nosotros estamos ahora en el ojo izquierdo.


El suelo era florido y lozano y abundaban huertos con árboles frutales y plantas aromáticas de bellas flores. El sacerdote se extasía y expresa que no concibe nada más dulce y placentero que vivir allí. La dama le responde que eso mismo podría haber en la Tierra si los hombres no se apartaran de las normas de la naturaleza y la ley divina. Una utopía moral y política erasmista, como expone Augusto Uribe, pseudónimo del erudito Agustín Jaureguízar, un híbrido de vasco y manchega de Piedrabuena, a quien sigo principalmente en esta recensión. Quien desee conocer más detalles de esta fascinante utopía, acuda a su portal. 

BIBLIOGRAFÍA


Del autor:



De felicitate christiana, Praxis sive de lectione Erasmi. Burgos:  1541.


De motu Hispaniae. 1522; Roma, 1572. Traducida por José Quevedo como El Movimiento de España, ó sea, Historia de la Revolución conocida con el nombre de las Comunidades de Castilla (Madrid: Imprenta de D. E. Aguado, 1840) y reimpresa como La revolución comunera: El movimiento de España, o sea historia de la revolución conocida con el nombre de las Comunidades de Castilla. Fernández Vargas, Valentina. (ed.); [Madrid]: Edic. del Centro, [1975]


Hispaniola (comedia latina). Valladolid, 1525


Quaedam opuscula nunc primum in lucem edita Burgos: Juan de Junta, 1541


Paraenesis ad litteras. Burgos, 1529


Sobre el autor:

ALONSO ASENJO, Julio, «Panorámica del teatro humanístico-universitario del Renacimiento hispánico», publicado como «Panorama del teatro estudiantil del renacimiento español», en M. Chiabò y F. Doglio (eds.), Spettacoli studenteschi nell' Europa Umanistica, Roma, Torre d'Orfeo Editrice, 1998, págs. 151-191. Actas del XXI Convegno Internazionale del Centro Studi sul Teatro Medioevale e Rinascimentale (1997).

COROLEU, Alejandro, «Humanismo en España», en Jill Kraye (ed.), Introducción al Humanismo del Renacimiento, Madrid, Cambridge University Press, 1998, págs. 295-330. ISBN 978-84-8323-016-9.

MARTÍNEZ MATA, Emilio et. al., Bibliografía en resúmenes de la literatura española: (artículos), 1995, Universidad de Oviedo, 2000, pág. 54. Reseña del artículo de Colahan y Rodríguez (1995) que propone a Juan Maldonado como autor del Lazarillo de Tormes. ISBN 9788483171646.


ASENSIO, Eugenio y Juan Francisco Alcina Rovira, «Parænesis ad litteras». Juan de Maldonado y el Humanismo español en tiempos de Carlos V, Madrid, Fundación Universitaria Española, 1980.

COLAHAN, Clark y Alfred Rodríguez, «Juan Maldonado and Lazarillo de Tormes», Bulletin of Hispanic Studies, LXXII, 3, 1995, págs. 289-311.

DURÁN RAMAS, María Ángeles (ed. lit.), Juan Maldonado, Comœdia Hispaniola [1519] / La Española, Barcelona, Bosch, 1983.

viernes, 7 de octubre de 2011

Luis Hurtado de Toledo


(Artículo escrito por Ángel Romera para la Wikipedia)

Luis Hurtado de Toledo, (Toledo, 1523 - c. 1598) fue un escritor manchego del Renacimiento del que poco se sabe y todavía se discuten datos relevantes, incluida su misma  fecha de nacimiento, de la que depende, por ejemplo, poderle atribuir con seguridad la traducción del Palmerín de Inglaterra.

Antonio Rodríguez Moñino piensa que nació en 1510, lo que es muy probable; A. Neira de Mosquera cree por el contrario que en 1532, y otros varios, en todo caso, que bastante antes de 1532. Antonio Blanco Sánchez encontró su testamento redactado en 1588 y deduce del mismo que habría nacido en 1523. Los problemas se complican, además, con los numerosos sonetos prologales que escribió a obras más o menos anónimas y con la dificultad de de atribuirle poemas que introdujo en otras obras misceláneas de varios autores.

Fue hijo de Juan Sánchez de San Pedro, de Murcia, y de Leonor de la Fuente Hurtado; por Nicolás Antonio sabemos que fue natural de Toledo, se ordenó sacerdote y rigió la capilla de San Vicente de Toledo durante gran parte de su vida. Tomó parte activa en el ambiente editorial y literario de Toledo. Compuso la Égloga Silviana del galardón de amor (1559), de carácter pastoril, incorporada al Epistolario o Proceso de cartas de amores de Juan de Segura y también un Teatro pastoril del mismo género; se le han atribuido la Tragedia Policiana (1548), (aunque Menéndez Pelayo supone que no fue sino el corrector de las pruebas de la segunda edición de esta obra, que habría que atribuir más bien a Sebastián Fernández) y, en especial, la traducción o incluso la autoría del libro de caballerías Palmerín de Inglaterra (impreso en Toledo, 1547, antes que la versión original portuguesa, compuesta por Francisco de Moraes), uno de los tres indultados por Cervantes del fuego, a causa de unos versos acrósticos donde se le declara autor del mismo. La crítica se inclina por confirmar esta atribución. 

Escribió, además, Hospital de necios, hecho por uno de ellos que sanó de milagro; Sponsalía de Amor y Sabiduría, unas Cortes de casto amor hechas en la floresciente ribera de Tajo, El coloquio de la prueua de leales entre Leandro y Ero y La Ficion deleytosa, y triumpho de amor; otras Cortes de la Muerte (1557) las había dejado por concluir Miguel de Carvajal y él las habría completado.

Entre muchas otras obras, escribió un par de vidas de santos en verso: la Historia del glorioso martir San Vincente en octava Rima impresa en 1585, y la Historia de San Joseph en octavas, datada en 1598. Escribió por otra parte un Memorial de algunas cosas notables de Toledo dirigido a Felipe II. Tamayo de Vargas le atribuye una traducción de las Metamorfosis de Ovidio (Toledo, 1578), que otros atribuyen a Jorge de Bustamante.

Existe una edición en línea de sus Sponsalia de Amor y Sabiduría en la revista Lemir, con cuidado estudio preliminar.

jueves, 6 de octubre de 2011

Alonso Remón


(Artículo de Wikipedia escrito por Ángel Romera y ampliado y rehecho por él mismo para este blog)

Fray Alonso Remón o Ramón (Vara de Rey, Cuenca, 1561 - Madrid, 1632), dramaturgo, prosista y orador del Siglo de Oro español.

Se doctoró en Teología por la Universidad de Alcalá de Henares. Ingresó en la orden religioso-militar de Nuestra Señora de la Merced, redentora de cautivos, en 1605 y llegó a ser cronista de la misma escribiendo una Historia general de la Orden de la Merced (1618-1633), de la que solo alcanzó a publicar dos volúmenes. En Toledo coincidió acaso con el periodo de formación del también mercedario Tirso de Molina y se hizo amigo de Lope de Vega, de quien recibió elogios en el Laurel de Apolo:


Fray Alonso Ramón, puesto que olvida
las musas por la historia,
Cuenca le ofrezca duplicada gloria,
a sus letras debida,
pues le ha dado más frutos, más tesoro
si los libros son más que plata y oro,
entrando más por ti, dichoso Júcar,
que a España por la Barra de Sanlúcar.


    Quevedo, también amigo de Lope, lo elogió en su Buscón:

    ...y está ya de manera esto, que no hay autor que no escriba comedias, ni representante que no traiga su farsa de moros y cristianos; que me acuerdo yo antes, que si no eran comedias del buen Lope de Vega, y Ramón, no había otra cosa



    Y Cervantes dos veces, en su Viaje del Parnaso y en su famoso prólogo a sus Ocho comedias y ocho entremeses nunca representados, en esta última poniéndolo sólo por debajo del gran Lope:

    Un licenciado de un ingenio inmenso
es aquél, y aunque en traje mercenario,
como a señor le dan las musas censo.
    Ramón se llama: auxilio necesario
con que Delio se esfuerza y ve rendidas
las obstinadas fuerzas del contrario.



...y entró luego el monstruo de la naturaleza, el gran Lope de Vega, y alzóse con la monarquía cómica... llenó el mundo de comedias propias... y si algunos, que hay muchos, han querido entrar a la parte y gloria de sus trabajos, todos juntos no llegan en lo que han escrito a la mitad de lo que él solo. Pero no por esto, pues no lo concede Dios todo a todos, dejen de tenerse en precio los trabajos del doctor Ramón, que fueron los más después del gran Lope...



    Pero no sólo fue famoso por su teatro, en el que sostuvo una cierta rivalidad con Tirso de Molina, otro discípulo de Lope, sino como orador sagrado; en esta disciplina publicó ocho sermones (discursos predicables, los llamó él) sobre la Concepción de la Virgen (1616), así como la técnica La espada sagrada y arte para nuevos predicadores (1616) y continuó con otras obras morales como Gobierno humano sacado del divino (1624) y La casa de la razón y el desengaño (1625). 

   Últimamente se le ha identificado además como probable verdadero autor, bajo el pseudónimo de Antonio Liñán y Verdugo, de la famosa Guia y avisos de forasteros (Madrid: 1620), correspondencia a cuya probabilidad se agrega el gran remonista Ven Serna "por características semejantes en el lenguaje, el modo de ver las cosas, los temas preferidos y otros rasgos distintivos" (AIH, Actas II (1965), "Observaciones sobre el arte de Alonso Remón, dramaturgo lopista", p. 593.)

Como autor dramático el tema más persistente a través de sus obras es la llegada a la corte de un extranjero, los peligros que corre, los malos compañeros, y los engaños que le ocasionan. Encuéntrase en las obras de casi todas las épocas del teatro remoniano: en el auto El hijo pródigo (1599), Santa Catalina (1599), el segundo acto de la obra ¿De cuándo acá nos vino? (1610-1615), aunque un poco alterado, y Las tres mujeres en una (1609-1610). Tampoco falta en casi todos los cuentos de la Guía y avisos de forasteros, sirviendo además de tema central y estructural para todo el libro. Conviene indicar otro tema de suma importancia para la comprensión del teatro de Remón, el de la rivalidad amorosa entre miembros de una misma familia. En el caso de Grandezas de Madrid rivalizan padre e hijo, situación que se ve repetida en la competencia por amores entre madre e hija en la segunda jornada de ¿De cuándo acá nos vino?.


En cuanto a los géneros, cultivó en especial tanto las comedias históricas (El señor don Juan de Austria en Flandes, de contrastada fidelidad a los datos y tal vez su mejor obra, o El sitio de Mons) como las hagiográficas (San Juan Evangelista, 1588; El santo sin nacer y mártir sin morir o San Jacinto, escrita, con su loa, para las fiestas de canonización de este santo el 17 de abril de 1594), pero también la comedia de enredo, como ¿De cuándo acá nos vino?, que escribió en colaboración con Lope y en que le cupo hacer la segunda jornada; son biográficas las tres partes de El español entre todas las naciones y clérigo agradecido que hizo sobre la vida del gran viajero y aventurero giennense Pedro Ordóñez de Ceballos, autor de una Historia y viaje del mundo que le sirve de fuente y que estuvo a pique de ser rey de Siam, si hemos de creerlo.


También son suyas Las grandezas de Madrid (1606) y Las tres mujeres en una (de entre 1609 y 1610). Compuso además dos autos sacramentales: El hijo pródigo (1599) y La ninfa del cielo; se le atribuyen también El católico español San Ramón Nonat e incluso El condenado por desconfiado de Tirso de Molina. En un Tratado de los reinos de Indias donde se incluyó su comedia sobre Pedro Ordóñez de Ceballos se dice que escribió más de doscientas comedias, pero muy pocas han llegado hasta nosotros; la causa era tal vez su modestia, pues no en vano Cervantes lo pinta en su Viaje del Parnaso en un grupo de "seis personas religiosas", que, embozadas, fingen y ocultan su fama poética por decoro y respeto hacia su condición de eclesiásticos.
Escribió además diversos tratados morales y costumbristas, como Historia de la imagen de Nuestra Señora de los Remedios de la Villa de Madrid y Entretenimientos y juegos honestos (1623). También una Vida del Caballero de Gracia (1620). Preparó una edición de la Historia verdadera de la conquista de la Nueva España de Bernal Díaz del Castillo (1632), en la que es posible que embutiera materiales propios. Murió en 1632 en Madrid, sin llegar a ver impreso el último tomo de su Historia General de la Orden de la Merced.

Su fama literaria era en su tiempo notable por su prosa, su oratoria y su teatro, pero no ha perdurado hasta la actualidad; pero sus aportaciones fueron importantes a la comedia lopesca; según Serna,

La fama que mereció el teatro de Remón tuvo muy sólidos fundamentos. Varios temas y tipos suyos, como son el recién llegado a la corte, los malos compañeros, los engaños por interés, la figura de la beata (que anticipa a Marta la piadosa), la mujer "fraccionada": la celosa de sí misma, y la mujer vengadora, por ejemplo, han pasado  junto con sus innovaciones métricas como la silva de endecasílabos solos, a ser lugares comunes de la comedia. Otros procedimientos como su caracterización del gracioso y su uso orgánico de! prólogo acusan una interpretación muy personal del legado clásico ( op. cit. p. 596)
LENGUA



Para la caracterización histórica del habla conquense las obras de Remón son importantes, porque muestran ciertas peculiaridades. Por ejemplo, prefiere formas ya medio rechazadas durante el
siglo XVII como esquitar por desquitar, y el giro a espacio o aspacio por de espacio (despacio), pues falta dicha expresión en casi todos los diccionarios, aunque también la usó un aragonés como Gracián. Tiene Remón, además, sus equívocos favoritos, repetidos infinitas veces, sobre donaire y donoso, huso y uso, gasto y gusto. Otras dos palabras merecen mención aparte: los verbos colegir, que aparece en todas las obras con inusitada frecuencia, y coger, que usa repetidas veces en varios escritos con el significado de "caber", empleo tenido por vulgar entre muchos eruditos, ya que este verbo era tenido por obsceno en el uso más común y que en el lecto de un religioso es de notar.



OBRAS


Relacion de como martirazaron los hereges olandeses, gelandeses y pechilingues, en odio de nuestra santa fè catolica, al religioso y obseruante varon, el padre presentado fray Alonso Gomez de Enzinas, del Orden de Nuestra Señora de la Merced Redencion de Cautiuos, y natural de la villa de ... s. n., 1625





Historia de la imagen de Nuestra Señora de los Remedios de la Villa de Madrid

San Juan Evangelista, 1588

El santo sin nacer y mártir sin morir o San Jacinto (1594)

El hijo pródigo (1599, auto sacramental)

Las grandezas de Madrid (1606) 
Las tres mujeres en una (de hacia 1609). Existe edición crítica de Ven Serna (Los Ángeles: UCLA, 1966).

La espada sagrada y arte para nuevos predicadores (1616) 

Historia General de la Orden de la Merced (Madrid, 1618 y1633), dos vols., el tercero inédito.

Vida del Caballero de Gracia (1620, sobre Cristo y no sobre Jacobo Trenzi, como creía Blanca de los Ríos). 

Entretenimiento y juegos honestos y recreaciones christianas,para que en todo genero de estados se recreen los sentidos, sin que se estrague el alma (Madrid, 1623).

Gobierno humano sacado del divino (1624)





Laberinto político manual: por demostraciones y obseruaciones que prueuan en lo que consiste la conseruación de vna monarquia y republica christiana y catolica : y si se quisiere hazer descenso particular, la de qualquiera familia ... por Diego Flamenco, 1626


Bullarium seu collectio bullarum et privilegiorum regalis et militaris Ordinis Beatae Mariae de Mercede Redemptionis Captivorum: a Gregorio nono iuxta annum millessimum decentessimum trigessimum... usque Urbanum PP. octavum hoc anno millesssimo sexagessimo trigessimo ille concesse, 1630.


Discursos elogicos y apologeticos empresas y divisas sobre las triunfantes vida y muerte del glorioso Patriarca San Pedro de Nolasco...  Por la viuda de Luis Sanchez, 1627

Las fiestas solemnes, y grandiosas que hizo la sagrada religión de Na. Sra. de la Merced, en el convento de Madrid, á su fundador San Pedro Nolasco el año de 1629. 1630.



Etymon hieron. id est interpretatio nominum virorum, mulierum, populorum ... caeterorumque locorum quae hebraice & graece in Bibliis. Apud Ludouicum Sanctium, 1617.

La casa de la razón y el desengaño fundada por hospital moral y doctrinal donde se curen todos los que tiene ciegos, y engañados, y locos el mundo. D. Flamenco, 1625.


Vida i mverte misteriosas del grande siervo de Dios Gregorio Lopez, natvral de Madrid: Van en esta vltima impression añadidas muchas cosas mui exemplares deste grande varon, considerables a las personas espirituales... F. Martínez, a costa de P. Coello mercader de libros, 1630

Vida y mverte del siervo de Dios don Fernando de Cordoua y Bocanegra ; y, El libro de las colaciones y doctrinas espirituales, que hizo y recopiló en el tiempo de su penitencia el año de 1588. Luis Sánchez, 1616.

El señor don Juan de Austria en Flandes

El sitio de Mons por el duque de Alba (1604-1605)


¿De cuándo acá nos vino? (comedia de Lope en la que se atribuye a Remón la segunda jornada)


El católico emperador;



Roldán casado,





Grandezas de Madrid;





Tetralogía El español entre 

todas las naciones y clérigo agradecido


La ninfa del cielo

El católico español San Ramón Nonato 



En la Biblioteca Nacional de Madrid: Santa Catalina  (1591, ms. 14.767-3), Burlas y enredos de Benito (de dudosa atribución, 1593, ms. 15.206), San Jacinto (1594-1598, ms. 14.767-8), El hijo pródigo (1599, ms. 15.312), El católico emperador  (1605, ms. 14.767), Las tres mujeres en una  (¿1610?, ms. 14.896), La ventura en el engaño (de atribución muy dudosa, 1611-1620, ms. 16.654), ¿De cuándo acá nos vino?, Acto  II (1612-1614, ms. res. 110), La ninfa del cielo (de atribución dudosa, 1614, ms. 15.250), El Caballero de Gracia  (1621, ms. 16.568) y El español entre todas las naciones (1628-1634, ms. 15.485). El manuscrito de Don Juan de Austria en Flandes, que por mucho tiempo se creía de Lope, se halla en la Biblioteca Palatina Parmense (1602-1603, ms. «Collezione CC* IV, 28033»). Grandezas de Madrid (1606) se conserva en manuscrito en la Biblioteca Sedó de Barcelona. Para la variante impresa de Las tres mujeres en una junto con la impresión de San Ramón nonnato, hemos recurrido a la Biblioteca de la Universidad de Góttingen (Parte 32 con doze de diferentes, 1640, 8.°, Poet. Dram.  II, 66). Más accesibles son los impresos de las cuatro partes del Español entre todas las naciones (Ordóñez de Cevallos, Jaén: 1629, 1629, 1628, y Baeza: 1634), encontrándose en varias bibliotecas, la del Museo Británico, la Bibliothéque Nationale parisiense, y la Hispanic Society of America de Nueva York. Quedan sin localizar algunos títulos como El sitio de Mons por el Duque de Alba (1604-1605), que debe estar en alguna biblioteca alemana.

BIBLIOGRAFÍA

Gumersindo Placer López, "Biografía del padre Alonso Remón, clásico español", Estudios, 2a ed., año I, núm. 2 (mayo-agosto 1948), 99-127, y Estudios, año I, núm. 3 (sept.-dic. 1945), 59-90. 

Ven Serna, "Observaciones sobre el arte de Alonso Remón, dramaturgo lopista" AIH, Actas II (1965), pp. 591-597.



Ven Serna, "Ante Remón y el sacar en limpio sus comedias" en Actas AIH. IV, 


Ven Serna El teatro de Alonso Remón: Tres mujeres en una, 1983.

Julián Zarco Cuevas, "¿Quién fue el verdadero autor de la Guia y avisos de forasteros impresa en Madrid en el año 1620?", Boletín de la Real Academia Española, XVI (1929), 185-198.

José López Tascón, "El condenado por desconfiado y Fray Alonso Remón", Boletín de la Biblioteca Menéndez y Pelayo, XVI (1934), 533-546, XVII (1935), 14-29, 144-171, 274-293, XVIII (1936), 35-82, 133-182.


Cayetano Alberto de La Barrera, Catálogo bibliográfico del teatro antiguo español... (Madrid 1860), pp. 316-317


Javier Huerta, Héctor Urzaiz, Emilio Peral, Teatro español de la A a la Z. Madrid: Espasa, 2005.
Jesús Bregante, Diccionario Espasa de literatura Española. Madrid: Espasa-Calpe, 2003.

Álvar Gómez de Ciudad Real

Artículo de la Biblioteca Virtual de Pensamiento Político Saavedra Fajardo

ÁLVAR GÓMEZ DE CIUDAD REAL


Escritor espiritual de noble prosapia nacido en 1488 en Guadalajara, donde su abuelo, que fue secretario de Juan II y de Enrique IV, había fundado mayorazgo. Se dedicó primeramente al estudio de las letras hasta graduarse en ambas facultades, según confirma R. Barcia en su Diccionario etimológico, abrazando después la carrera de las armas y pasando al servicio de los Reyes Católicos como paje y, más tarde, gentilhombre del emperador Carlos I. Intervino en las campañas de Italia, tomando parte en la de Nápoles (1506), Toscana (1512) y Pavía (1525), en la que fue herido. Vuelto a España, se dedicó al cultivo de las letras, revelándose como uno de los más excelsos poetas de su tiempo, tanto en latín como en castellano. Lucio Marineo Sículo, escribió de él: «Entre los nobles y cavalleros señalados en letras Alvaro Gómez poeta singular con razón debe ser contado. Al qual demás de las obras que a scripto conocimos en su Musa Paulina muy grande ingenio y mayor erudición. En la qual Musa muy ingeniosa assi en la facultad del verso como en la elegancia del estilo (a mi ver) igualó a los poetas antiguos» (Claros varones de España, en: Cosas memorables de España, Alcalá, 1530, folio 249). Alvar Gómez fallecía en Guadalajara el 25 de julio de 1538.


OBRAS


1 De conceptione Virginis. Ms.
2 De las tres Marías. Ms.
3 De Militia Principis Burgundi, quam Velleris Aurei vocant: ad Carolum Caesarem, ejusdem Militiae Principem, libri quinque. Toledo: Juan de Ayala, 1540. 72 hs.
4 De mira Novi Orbis detectione. Poetica Prolvsio. En: Pinel y Monroy, F. Retrato del buen vasallo. Madrid, 1677. Prels.
5 De prostigatione bestiarum adversus haeresiarchas. Ms.
6 De Salomonis proverbiis... Basilea: Roberto Winter, 1538.
7 De Salomonis proverbiis... Alcalá: Miguel de Eguía, 1536.
8 De Salomonis proverbiis... Roma: Antonium Blandum Asulanum, 1535. 40 folios.
9 El Vellocino dorado: y la historia de la orden del Tuson que primero compuso en verso Latino Aluar Gomez... Traduzido agora nueuamente en muy elegante prosa castellana por Juan Bravo. Toledo: Juan de Ayala, 1546. 102 hs.
10 In Carpetania septem elegiae in septem poenitentiae psalmos. Toledo: Juan de Ayala, 1538. 36 hs.
11 La traslación de los Triunfos del Petrarca. Ms., En la Biblioteca Nacional de Madrid, n.º 17.969.
12 Mvsa Pavlina, hoc est, Epistolae Pauli Apostoli cantatae, atque elegiis versibus interpretae. Alcalá: Miguel de Eguía, 1529. 342 fols.
13 Sátiras morales. Compuestas en arte mayor y redondillas. Ms., En la Biblioteca Nacional de Madrid, n.º 3938, fols. 142r-235r.
14 Sátiras morales. Compuestas en arte mayor y redondillas. En la obra de Villalobos. Lisboa, 1598.
15 Sátiras morales. Compuestas en arte mayor y redondillas. En Primera parte del Thesoro de divina poesia... Recopilado por Esteban de Villalobos. Toledo, 1587, fols. 137r-233r.
16 Thalicristia. 2.ª ed., Alcalá: Miguel de Eguía, 1525. 210 fols.
17 Thalicristia. Alcalá: Arnaldo Guillén de Brocar, 1522, 4 hs., 206 fols., 2 hs.
18 Theologica description de los misterios sagrados: partida en doze cantares, poeticamente compuesta en metro castellano por A. Gómez de Ciudad Real. Ed. facsímil al cuidado de Antonio Pérez Gómez, Cieza, 1965, Colección al Aire de la Almena, vol. 13.
19 Theologica description de los misterios sagrados: partida en doze cantares, poeticamente compuesta en metro castellano por A. Gómez de Ciudad Real. Toledo: Juan de Ayala, 1541. 57 fols.
20 Triunfo del amor. Barcelona, 1614.
21 Triunfo del amor. Madrid, 1595.
22 Triunfo del amor. Traducido por A. Gómez de Ciudad Real, En: Montemayor, J. de Diana. Lisboa, 1565.


BIBLIOGRAFÍA


1 ANTONIO, N. Bibliotheca hispana Nova. 2.ª ed., Madrid, 1783-1788, Vol. I, p. 59 y s.
2 BATAILLON, M. Erasmo y España. México-Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica, 1950. p. 607.
3 CATALINA GARCÍA, J. Biblioteca de escritores de la provincia de Guadalajara y bibliografía de la misma hasta el siglo XIX. Madrid: Ribadeneyra, 1899, p. 157-166.
4 Diccionario biográfico universal. Dirigido por Angel Palacios. Madrid: Castro, 1944. p. 506 y s.
5 DIGES ANTÓN, J.; SAGREDO Y MARTÍN, M. Biografías de hijos ilustres de la provincia de Guadalajara. Guadalajara: Tip. y Encuadernación Provincial, 1889, p. 40-42.
6 GALLARDO Y BLANCO, B. J. Ensayo de una biblioteca española de libros raros y curiosos. Madrid: Ribadeneyra, 1863-1869, Vol. lII, s.v.
7 GARCÍA VILLOSLADA, R. Renacimiento y humanismo. En: Díaz-Plaja, G. (Director) Historia general de las literaturas hispánicas, Barcelona: [s.n.], 1949-1967. Vol. lI, p. 355.
8 GIL FERNÁNDEZ, L. Panorama social del humanismo español (1500-1800). Madrid: Alhambra, 1981. p. 493.
9 HURTER, H. Nomenclator Literarius Theologiae Catholicae. Innsbruck: [s.n.], 1903-1913, Vol. lI, cols. 1318-1319, n.º 612.
10 MENÉNDEZ PELAYO, M. Estudios y discursos de crítica histórica y literaria. Santander: C.S.I.C., 1941-1942, Vol. lI, p. 13 y s.
11 REINHARDT, K. Die biblischen Autoren Spaniens bis zum Konzil von Trient. En Repertorio de Historia de las Ciencias Eclesiásticas en España. Salamanca: Instituto de Historia de la Teología Española, 1967, Vol. V, p. 192.

martes, 27 de septiembre de 2011

Lorenzo Lasso de la Vega, el hijo bastardo, asesino, nigromante y poeta de Garcilaso

Gracias a un muy interesante recentísimo estudio de mi colega en Toledo María del Carmen Vaquero Serrano, que he leído en una hora (M.ª del Carmen Vaquero Serrano "El desdichado [poeta] Don Lorenzo Laso» Vida del primogénito de Garcilaso de la Vega", Lemir 15 (2011): 59-134), he venido a saber bastante más sobre uno de los hijos de nuestro manchego Garcilaso de la Vega que también fue poeta.

Ya sabíamos que el príncipe de los poetas líricos españoles tuvo entre cuatro y seis amantes, según Gregorio Marañón. De una de ellas, de muy buena cuna, doña Guiomar, una comunera, tuvo un hijo natural, quizá también una hija; lo reconoció en su testamento, y dejó para él una manda para que estudiase derecho canónico o, si no quisiere ser sacerdote, derecho civil.

Vaquero ha reconstruido su biografía, empleando la paciencia china que todos los biógrafos sabemos que hay que tener para estos menesteres. El chico debió nacer hacia 1520, estudió mucho y alcanzó a ser un poeta notable, que recuerda con estima en sus Elegías de varones ilustres de Indias Juan de Castellanos como "el desdichado don Lorenzo Lasso". Lo fue ciertamente, porque murió muy joven, degollado con unos treinta años, quizá más en 1550 en Santo Domingo, por haber asesinado a su suegro, una persona detestable, por demás. Tuvo fama de poeta satírico y acaso pudo ser desterrado por ello de Valladolid, yendo a parar quizá a Orán. Al parecer  fue acusado de practicar las artes ocultas (se le encontraron entre sus posesiones los De occulta philosophia libri tres del famoso ocultista Enrique Cornelio Agripa de Nettesheim, prohibidos por la Inquisición y que estaban en el Index librorum prohibitorum) y era también sodomita, como atestiguó, incluso bajo leve tortura (potro, llamado entonces burro, y toca; ni siquiera se llegó a usar la cruel garrocha, aunque se insinúa, porque le ataron las manos por detrás, quizá para amenazarle con hacerlo más que para hacerlo efecticamente) un negro suyo llamado Luis, aunque al parecer tal acusación pudo ser inducida por su suegro, que le tenía una inquina terrible, creo que sé por qué, como después se verá. El tal Lorenzo Lasso era un individuo bastante violento, al parecer, pues en España asesinó a un guarda de coto en un bosque, de resultas de lo cual se habría refugiado de la justicia en las Islas Canarias y luego en Santo Domingo. Le pusieron tres pleitos, uno por posesión de libros prohibidos y nigromancia (se decía que arrojaba al fuego unos polvos de noche, a la hora de los muertos, y un humo negro se le subía al hombro con forma de muchacho y le hablaba), otro por sodomía y un tercero por asesinato; detrás de todas estas acusaciones debía estar, a mi juicio, y como se deduce de los documentos exhumados por Vaquero, su suegro, quien quizá, y sin quizá, porque eso fue lo que ocurrió enseguida después de que fuera degollado Lorenzo, quería casar a su hija con uno de los nietos de Cristóbal Colón  (las mujeres castellanas y linajudas eran escasas por entonces en América) homónimo del ilustre almirante, hijo de Diego Colón, que murió en La Puebla de Montalbán, provincia de Toledo, en 1526 y casi con toda seguridad conocía a Fernando de Rojas

Las obras de Lorenzo Lasso que han quedado son muy pocas para juzgar de su mérito; era un humanista, según se puede juzgar por los  escasos libros que tenía en Santo Domingo, casi todos en latín, y por el hecho de que escribiera un perqué perdido en dicho idioma, pero también por los que declara haber leído también en Castilla, entre ellos algún otro de Cornelio Agripa que no estaba en el Índice. Muy curioso es que tuviera en América los citados De occulta philosophia de Agripa y los Colloquia de Erasmo, ciertamente un autor perseguido, aunque él declara que sólo estaba perseguida la versión en romance y no la en latín y que los libros de Agripa se los prestó un cura. Vaquero localiza y transcribe además los dos únicos poemas suyos que han quedado, que copio:

 I

De don Lorenzo Laso de la Vega.

A la pobreza

   Yo no sé qué vían en la pobreza
los antiguos, que tanto la loaron
y la pusieron en tan grande alteza.
   Amaron la riqueza, y procuraron
de darnos a entender que no la amavan
porque era niña quando la trataron;
   que en aquel siglo de oro, como davan
los campos de comer sin ser arados,
las galas y ornamentos no se usavan.
    No se usavan çercillos ni tocados,
saínos, sayas, cotas, nazarenas,
saboyanas, vasquiñas, verdugados,
   sino la que tenía las piernas buenas
y las que malas las traían de fuera:
  Quiçá como era entonces primavera,
que todo estaba en flor, les paresçia
hermosa y niña la que grande y fiera.
   Esta mudança vemos cada día:
quien fue niño hermoso es hombre feo,
nesçio el que por discreto se tenía.
   Mas si aora vivieran, yo no creo
que pudieran loalla si la vieran
tan cerca como aora yo la veo.
    Si quisieran comer y no pudieran,
no fuera de asco, avnque es bien asquerosa,
ni de otra enfermedad que´llos tuvieran:
   larga, flaca, descalsa y handraxosa,
triste, importuna, desgraçiada y fea,
ladrona y, do no cumple, vergonçosa.
   Nunca yo de mis ojos más la vea,
que ya más que de pan della estoi harto:
désela Dios aquel que la desea.
   Pobreza, pues que yo de ti me `parto,
apártate de mí, ama a quien te ama;
al Perú por no verte más me parto.
   Tenido te he en mi mesa y en mi cama
más tiempo que quisiera, y padesçido
por ti riesgo en mi vida y en mi fama.
    Ahora de ti libre y ofendido,
házeseme gran cargo de conçençia
no avizar al que no te á conosçido.
   Al moço y al que no á hecho yspirençia,
entre quantas dolencias oi se saben,
  la pobreza es la más graue dolencia.
   Quartanas, lepra, bubas, no se alaben
por grandes males ante la pobreza,
pues todos juntos dentro della caben.
   Dirán de[s]pués: Pobreza no es vileza.
¿Pues quién haze los viles coraçones
haziéndoles tentar qualquier baxeza?
   La pobreza nos haze ser ladrones;
la pobreza nos haze ser tranposos
y daña las humanas condiciones.
    La pobreza nos haze sospechosos
y somos de las gentes enemigos;
la pobreza nos haze ser odiosos.
   Esta haze que os dexen los amigos;
Esta quita del mundo los plazeres
 y quita autoridad a los testigos.
   Esta haze incazables las mujeres;
linaje y hermosura esta lo gasta;
a nadie agradas mientra pobre fueres.
   Si eres rica, avnque seas de la casta
de Benxamí[n], avrá mil que te pidan;
sé nesçia y fea: si eres rica, basta.
   Al pobre pocas vezes le combidan;
al pobre no le admiten en consejo;
al rico no ayáis miedo que le `npidan.
    Cuitado del que pobre llega a viejo,
y para mantenerse faltan fuerças,
y hambre es enemiga de consejo.
   ¡O, pobreza cruel, a quántas fuerças
que vendan mal su lealtad preçiada,
y para mal las ánimas da fuerças!
   Pues la que de ti fuere aconsejada,
¡o, muy cruel, pobreza, consejera!,
si te escuchare nunca será honrada.
   Tú derramas tristezas donde quiera
que llegas, y los que eran plazenteros
pierden aquella propiedad primera.
   Propia cosa es miseria do no ai dineros,
como la falsedad en los notarios
y çediendo cudiçia en los logreros.
    ¿Pues quiénes no serán de ti adversarios,
si tú de gentes eres sepoltura?
¡O, quántos por no verte son cosarios!
   Así es propria de pobres la tristura,
y por eso me´spanto a quien le aplaze
la pobreza con su triste figura.
   Qualquier cosa que´l pobre dize y haze
es asco a la del rico comparada,
y así en nada el que´s pobre satisfaze.
   La palabra del pobre luego enfada
porque sus gracias y primores van
mesclados con pobreza, que no agrada.
   Los donaires que el hombre rico dan
nombre de dezidor y de graçioso,
le suele dar al pobre de truhán,
 y al fin fin, la pobreza es mal rauioso.

II

Don Lorenço Laço estando beuiendo vn jarro de agua acíbar, de jugar a las cañas a la puerta de vna dama, la qual estaua ençima en vna ventana, y acabado de beuer,  la vio y dixo esta copla:

 Milagro fue, no lo niego,
convertir el agua en vino,
mas vuestro mirar diuino
convertió en mí el agua en fuego

.