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jueves, 6 de octubre de 2011
Francisco Javier Lozano
(Artículo de Wikipedia redactado por Ángel Romera)
Francisco Javier Lozano (Valdepeñas, 30 de agosto de 1721 - †Elche, 11 de junio de 1801), poeta español de la Compañía de Jesús.
Hijo de Martín Lozano y Juan de Paula Galiano. Ingresó en la Compañía de Jesús el 14 de abril de 1737. Pasó a México; el decreto de expulsión de los jesuitas en 1767 le mandó a Italia. Vuelto a España, murió en Elche el 11 de junio de 1801.
Su obra Recuerdos de las eternas verdades es una colección de 920 poemas en décimas dividida en 14 secciones, repartidas igualmente en 2 partes separadas con paginación aparte. La primera contiene: De la Muerte; Del Juycio Particular; Del último fin del Hombre; Del Infierno; Del Purgatorio; Del Pecado; De la Gloria. La segunda, De la Pasión de Jesus; De la Conquista del Cielo; Del Juycio Universal; De la Misericordia de Dios; De la Imitación de Christo; Del Amor a Dios; Del Amor a Maria. La obra está dedicada a San Ignacio de Loyola.
En cuanto al poema De Dios y sus atributos es en realidad una traducción libre del poema heroico latino del jesuita mexicano Diego José Abad (1721-1801)
OBRA
Los atributos de Dios y misterios del Dios hombre. Poema dispuesto en verso español. Barcelona: Francisco Suriá, 1788, 2 vols.
Recuerdos de las eternas verdades confirmados con la Sagrada Escritura y expuestos en décimas castellanas para conservarlos más fácilmente en la memoria. Cesena: Imprenta de Gregorio Biasini, 1788. 2 vols. Segunda edición con el título Verdades eternas, confirmadas con la Sagrada Escritura y expuestas en décimas castellanas para conservarlas fácilmente en la memoria, México: Jáuregui, 1794; tercera en Valencia: en la oficina de Salvador Fauli, 1800. Hay una versión apógrafa manuscrita del original que contiene mucho más texto y que se conserva en la Biblioteca de los Jesuitas de Lovaina.
Séneca cristiano o consuelos en todas las adversidades.
Certamen poético sobre el Calvario y el Thabor
El Petrarca filosófico o desconsuelos en las felicidades de esta vida, manuscrito.
BIBLIOGRAFÍA
Eusebio Vasco, Valdepeñeros ilustres. Apuntes biográficos. Valdepeñas: La Voz de Valdepeñas, [1895].
José Toribio Medina, La Imprenta en México IV, 8389.
De Backer-Sommervogel V, col. 130.
León de Arroyal y Alcázar
Artículo de Wikipedia redactado por mí:
León de Arroyal y Alcázar (Gandía,Valencia, 11 de abril de 1755 - Vara de Rey, Cuenca, 1813), pensador, poeta, escritor satírico español, vinculado a la Escuela literaria salmantina del siglo XVIII.
De origen noble, marchó a estudiar Derecho en Salamanca, donde estuvo viviendo entre octubre de 1773 y 1777. Allí entró en la Academia Cadálsica, donde se relacionó con importantes escritores ilustrados del Neoclasicismo como Juan Meléndez Valdés, José Iglesias de la Casa o Juan Pablo Forner, con quien no se llevó bien a causa del nacionalismo acrítico de este, o con Pedro Estala, con quien luego se vería en Madrid, hacia donde marchó en 1778. La Academia le convirtió en poeta y empezó a escribir sus Sátiras y sus Odas, de las cuales sólo pudo imprimir las segundas en 1784. Se casó con una pariente de Forner y de Andrés Piquer, el famoso médico y filósofo del eclecticismo valenciano, instalándose en las localidades conquenses de San Clemente y de Vara de Rey; en esta última intentó impulsar una sociedad económica de amigos del país sin éxito. Emprendió, asimismo, la traducción al castellano de la liturgia cristiana, en lo que encontró la cerrada oposición de la Iglesia, y en especial de los monjes jerónimos de San Lorenzo de El Escorial, que veían como suyo tal privilegio, pese a lo cual pudo publicar dos volúmenes con sendas traducciones de oficios. De ello se burló Forner, quien en uno de sus epigramas, llamándole Cleón, escribió:
Por la ganancia traduce
devocionarios Cleón,
y su gloria y su opinión
a cuentos vanos reduce.
Su virtud o ingenio fino
ved en intento tan sano:
para honrarse lo profano,
para ganar lo divino. (Forner, Epigrama, XXIV)
Tradujo, asimismo, los Dísticos de Catón. Como escritor de la Ilustración, León de Arroyal representa en España el desengaño de los intentos del reformismo borbónico por encontrar mayor representatividad política. Es el primer escritor del siglo XVIII en pedir, e incluso esbozar una Constitución para España, y uno de los más radicales en esa petición en sus Cartas político-económicas al Conde de Lerena, (a la sazón ministro de Hacienda), que se redactaron en un periodo de diez años hasta 1795, que es la fecha de la última. La obra consta de dos partes. La primera, compuesta de cinco cartas, está dirigida a Lerena, y contiene un análisis político, histórico, social y económico de la decadencia de España, y una propuesta de reforma:
El pueblo verá con gusto la disminución de un poder que regularmente se funda en su opresión y en su debilidad. Las grandes riquezas de los particulares siempre son despojos del común. La naturaleza ama la igualdad y los hombres vemos con complacencia la humillación del que está en mayor altura o prosperidad que nosotros. La soberbia y la altanería, compañeras casi inseparables del dinero, hacen odioso a aquel que le posee, y nos le representan como un usurpador de aquellos que juzgamos deberíamos nosotros poseer (Carta IV).
La segunda parte, donde se esboza un proyecto de Constitución, está formada por siete cartas más, y fue escrita cuando se estaba quedando ciego y apenas podía leer lo que escribía; fue descubierta por José Caso González y está dirigida a Francisco de Saavedra, siguiente ministro de Hacienda; tan largo periodo de elaboración motiva diferencias en ideas y estilo del autor entre las primeras y las últimas, si bien forman un todo orgánico. Permanecieron inéditas y anónimas (siendo atribuidas desde a Francisco Cabarrús hasta a Campomanes, pasando por Jovellanos) hasta que François López descubrió a su verdadero autor en 1967; en ellas se ataca el consuetudinarismo legal español antiguo que anquilosa e impide cualquier progreso y defiende una reforma legislativa radical ("feliz revolución") y la creación de una constitución que con el poder de las leyes límite el poder del rey y fomente la igualdad y la libertad económica. Se da, pues, el paso desde la petición de libertades económicas a la petición de libertades políticas en forma de una Constitución: la Ilustración se transforma en Liberalismo. Una constitución que se funde en la ley natural del pacto social. Esta constitución debe hacer una reforma radical en la estructura religiosa y el sistema judicial, eliminar los privilegios de la nobleza y racionalizar la distribución del territorio. La Monarquía constitucional es su modelo, que propone en las tres últimas cartas: la soberanía debe residir en la nación y el monarca actúa como su primer magistrado, quedando sometido al poder judicial, pues la constitución debe consagrar la división de poderes propuesta por Montesquieu.
Sus ideales económicos son de raíz liberal (pretende suprimir todas las leyes que coarten la libertad civil, reforma legislativa que se inspira en los principios de simplificación y sencillez. Se muestra iusnaturalista, pues el derecho consuetudinario sólo ha de ser adoptado si no contradice al natural). Por otra parte, su carácter clandestino señala la búsqueda de un nuevo público que ya no está cercano a los círculos de poder, sino que está constituido por los sectores que deben derrocarlo, lo que es más obvio todavía en su panfleto Pan y toros, igualmente atribuido a los autores más diversos, incluso a Melchor Gaspar de Jovellanos, y reeditadísimo en su época y aún en el siglo XIX.
La primera parte de las Cartas responden todavía a la idea de que es posible acometer reformas estructurales en el país contando con las instancias del poder y con la Monarquía como impulsores de esos cambios; pero en la segunda parte, sin embargo, Arroyal se muestra ya desengañado. Podrían considerarse estas cartas como literatura proyectista si quitamos la consideración despectiva del término, pues no se queda en señalar remedios, sino que descubren claramente las raíces profundas y las causas políticas de fondo de los males económicos del país.
Arroyal es un filósofo ilustrado-cristiano muy avanzado, para el cual la religión y la razón son absolutamente compatibles. Le caracterizan los rasgos estilísticos de la ironía, el sarcasmo, los coloquialismos, las visiones devaluadoras y las frases sentenciosas.
Escribió un panfleto anónimo contra la Apología por España y su mérito literario de su pariente Juan Pablo Forner, conocido como Pan y toros pero en realidad titulado irónicamente Oración apologética en defensa del estado floreciente de España, muy divulgado desde el año 1793 por toda la geografía española. Constituye un avance total hacia el desengaño, pues descalifica en forma absoluta el gobierno ilustrado. Arroyal ha agotado ya la vía oficial (que representan sus Sátiras y sus Epigramas), la vía paralegal (que representan sus Cartas a Lerena y a Saavedra) y ha percibido su ineficacia. Pasa, pues, al ataque directo y a rechazar la vía reformista: opta por la clandestinidad y la búsqueda de un nuevo público. Constituye el ataque más violento de la ápoca contra el despotismo político y religioso en defensa de la sociedad civil. Recurre el autor al sarcasmo y la ironía amarga continuamente: toda la obra está formada sobre el supuesto de que la máxima perfección es la acumulación de defectos, invirtiendo así el esquema del discurso apologético. De hecho, el uso paródico de un tipo de discurso "oficial" señala claramente que se trata de un autor desengañado de la vía reformista. Esto le da un mayor interés y modernidad que a la mayoría de las obras serias del periodo. Se trata de hecho de una incitación paródica a un sector que no se corresponde con el poder y constituye una de las pocas sátiras progresistas, pues las reaccionarias eran entonces las más
OBRAS
Las Odas. Madrid : por D. Joachîn Ibarra..., 1784
Los epigramas. Madrid : por D. Joachin Ibarra, impresor..., 1784
Los Disthicos de Caton con Escolios de Erasmo traducidos y ampliados por don Leon de Arroyal ... Madrid : en la Oficina de D. Gerónimo Ortega, 1797
Los disthicos de Catón con escolios de Erasmo / traducidos y ampliados por Don Leon de Arroyal. Libro Quinto adicional a los disthios de Caton. Madrid : en la oficina de D. Gerónimo Ortega, 1797
Versión parafrástica de la Santa Misa : como la celebra nuestra Madre la Iglesia en las Dominicas y festividades del año según el misal Romano y quaderno de Santos de España. Madrid : por D. Joachîn Ibarra..., 1785
Versión castellana del oficio parvo de Nuestra Señora, según el breviario romano. Madrid : por D. Joachin Ibarra ... : se hallará en casa de Baylo ..., 1781
Versión parafrástica del oficio parvo de Nuestra Señora : según el breviario romano. Madrid : D. Joachîn Ibarra..., 1784
Versión castellana del Oficio de los difuntos, con otras preces, y oraciones de la Iglesia : según el Breviario, y Ritual Romano. Madrid : por D. Joachin Ibarra ..., 1783
Pan y toros. Oración apologética en defensa del estado floreciente de España (1793).
Cartas político-económicas al Conde de Lerena. (Con la segunda parte inédita) . Edición de José Caso González. Oviedo: 1971.
Sátiras (inédita. Se anuncia su próxima publicación por parte de Enrique Moral. Ver edición local de Madrid del diario español El País de fecha 29 de noviembre de 2005.
BIBLIOGRAFÍA
José Pallarés Moreno, León de Arroyal o La aventura intelectual de un ilustrado por, Granada: Universidad de Granada, 1993.
Gabriel Argumánez, "Recuperación de las "Sátiras" de León de Arroyal, censuradas desde 1784: 2. Las Sátiras y la censura" en Noticias bibliográficas: Revista bibliográfica anticuaria internacional, ISSN 1578-3413, Nº. 110, 2006, pag. 34
viernes, 23 de septiembre de 2011
Alfonso Clemente de Arostegui
Artículo mío que escribí ayer para la Wikipedia:
Alfonso Clemente de Arostegui y Cañavate (Villanueva de la Jara, Cuenca, 5 de marzo de 1698 - Madrid, 2 de octubre de 1774), obispo, jurista, escritor y diplomático español.
Era originario de una familia de poderosos hacendados manchegos asentados en Villanueva de la Jara. Fue hijo de Pedro Clemente de Arostegui y Garrido y de Isabel Cañavate y Moragón. Su hermano mayor, Pedro Clemente de Arostegui, fue amigo del cardenal Portocarrero, tesorero de la catedral de Toledo y provisor de la diócesis durante el episcopado de infante don Luis de Borbón, así como obispo de Osma, en cuyo desempeño murió. Pedro llevó a Alfonso consigo a Toledo en 1708 y supervisó sus primeros estudios; ya era clérigo de corona y grados en 1711 y tomó las cuatro órdenes menores en septiembre de 1714; después pasó a la Universidad de Salamanca donde se graduó de bachiller en 1715 y al año siguiente se licenció en la de Alcalá de Henares. Con la protección del Cardenal de Astorga y Arzobispo de Toledo logró la beca de colegial en el Colegio mayor de San Ildefonso el 20 de mayo de 1725. En ese año y en los siguientes hizo oposiciones a cátedras y en 1728 obtuvo la de Instituta y después la de Decreto en la Complutense. El 16 de marzo de 1733 fue nombrado alcalde del crimen en Zaragoza y el 20 de octubre de 1739 oidor de esa misma audiencia. Entretanto, en 1734 había publicado en Alcalá una obra de jurisprudencia canónica que le hizo famoso, la Concordia patoralis super iure diocesano inter episcopos et praelatos inferiores, obra muy admirada y usada por el canonista Próspero Lambertini, luego papa con el nombre de Benedicto XIV (1740-1758). Estudió entonces el derecho aragonés y el rey le encomendó concluir el interminable litigio entre las dos catedrales de Zaragoza. En este cometido estuvo hasta 1744, cuando vacó la plaza de auditor del tribunal de Rota en Roma por fallecimiento de su detentante, Tomás Núñez. Su hermano le consiguió ese puesto y marchó a ocuparlo en abril de 1745 con otros encargos secretos del monarca español Felipe V, por ejemplo el Patronato regio universal; llegó el 30 de junio y se presentó ante el embajador español en la corte pontificia, el cardenal Acquaviva. En 1747, a la muerte del Cardenal el 21 de marzo, fue nombrado ministro plenipotenciario interino de España en Roma. Estableció una Academia Española de Historia Eclesiástica en el Palacio de España de Roma y publicó algunas de sus disertaciones en la misma, por ejemplo De historia ecclesiae hispaniensis excolenda exhortatio ad hispanos (1747), una exhortación a los españoles para que estudiaran su propia historia eclesiástica. En 1749 algunas torpezas respecto a la inclusión de un libro filojansenista en el Index librorum prohibitorum hicieron que fuera más tarde sustituido en el cargo por el cardenal Joaquín Fernando Portocarrero el 26 de novimebre de 1748, de quien, por demás, era un solapado adversario: luego dieron ese puesto en 1750 a Ventura Figueroa. Antes, en 1748, había recibido al fin las órdenes mayores y el Papa le había otorgado una canonjía en Cuenca, dignidad a la que acumuló más tarde la de Abad de Santiago (título de párroco de la Catedral) y todas las rentas, con la dispensa de tener que residir en Cuenca, pues fue nombrado también prelado doméstico del Papa, quien quería tener cerca a tan sabio jurista. Volvió, sin embargo, a España para incorporarse al Consejo de Castilla, del que fue nombrado consejero supernumerario el 18 de septiembre de 1749 y titular el seis de julio de 1750; también fue nombrado viceprotector de la recién creada Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en 1752, aunque dejó el cargo un año después; lo retomó, sin embargo, más tarde, desde 1771 hasta su muerte en 1774. El 9 de enero de 1753 aparece su nombre en la Gaceta nombrado embajador de España de Fernando VI ante Carlos VII de Nápoles, futuro Carlos III de España, lo que se confirma el 13 de abril. Llega el 3 de julio de 1754. El futuro Carlos III determinará que sus méritos deben obsequiarse con el timbre de caballero de la Real Orden que lleva su nombre. El 21 de diciembre de 1756 asciende a miembro de la Cámara de Castilla y al Consejo de Estado el 23 de octubre de 1759. Abandona Nápoles en 1771 y el siete de agosto de ese mismo año es nombrado en Madrid Comisario regio de la Santa Cruzada, cargo que consistía en administrar el dinero transferido de rentas eclesiásticas a la hacienda regia por concesión pontificia. Murió en 1774 y legó todos sus libros al Colegio del Seminario de San Julián en Cuenca, dejando además rentas para sustentar dos bibliotecarios y las estanterías correspondientes, y dos becas para estudiantes (1)
Notas
1 Miguel Jiménez Monteserín, Hacia Cervantes: de los libros al hombre. Univ de Castilla La Mancha, 2005, p. iv y ss. y Didier Ozanam, Les diplomates espagnols du XVIIIe siècle: introduction et répertoire biographique [1700-1808], Madrid: Casa de Velázquez, 1998, p. 232.
Obras
Concordia patoralis super iure diocesano inter episcopos et praelatos inferiores, Alcalá de Henares, 1734.
De historia ecclesiae hispaniensis excolenda exhortatio ad hispanos Roma, 1747.
Historia de la ciudad de Osma y de la ereccion de su obispado, escrita en latin por D. Alfonso Clemente de Arostegui, manuscrito.
Bibliografía
Miguel Jiménez Monteserín, Hacia Cervantes: de los libros al hombre. Univ de Castilla La Mancha, 2005.
Didier Ozanam, Les diplomates espagnols du XVIIIe siècle: introduction et répertoire biographique [1700-1808], Madrid: Casa de Velázquez, 1998.
José de Rezabal y Ugarte, Biblioteca de los escritores que han sido individuos de los seis colegios mayores: de San Ildefonso de la Universidad de Alcalá, de Santa Cruz de la de Valladolid, de San Bartolomé, de Cuenca, San Salvador de Oviedo, y del Arzobispado de la de Salamanca, con varios indices... Madrid: Impr. de Sancha, 1805, p. 74 y ss.
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